Cadena de Oración preparatoria a la Primera Asamblea

Desde el 20 de mayo y hasta el próximo 19 de junio, los diferentes arciprestazgos y otras realidades de la Iglesia diocesana ocuparán un día de esta cuenta atrás para la celebración de la primera Asamblea y lo harán uniéndose en oración para rezar por todos los miembros que conforman el organismo de la Primera Asamblea del Sínodo Dioceasno. Será el arciprestazgo de Villacañas quien comience esta cadena de oración, mientras que el grupo de «Oración de Madres» cerrará la preparación espiritual para la celebración de la Asamblea.

El material con toda la información está disponible en este enlace.

Primera Asamblea del XXVI Sínodo Diocesano

La Archidiócesis de Toledo celebrará el próximo sábado, 20 de junio de 2026, la primera Asamblea del XXVI Sínodo Diocesano, que tendrá lugar en el Salón de Actos «Jesús Hornillos» del Colegio Nuestra Señora de los Infantes.
Esta primera convocatoria asamblearia constituye un momento clave dentro del camino sinodal que está recorriendo la diócesis. Tras el tiempo de escucha, reflexión y trabajo en los distintos ámbitos parroquiales, arciprestales y diocesanos, la Asamblea tendrá como principal objetivo presentar las aportaciones recibidas y abrir un espacio de discernimiento común que permita enriquecerlas. Como fruto de este trabajo compartido, se elaborará el primer documento del Sínodo, que recogerá las líneas fundamentales surgidas de este proceso. Dicho texto será posteriormente sometido a votación en la Asamblea que se celebrará en el tercer año del itinerario sinodal.

Decálogo sobre el proceso sinodal en los fieles laicos

Mons. Francisco Cerro, arzobispo de Toledo, dedica su escrito dominical de este 31 de mayo a los laicos. En su carta aborda la Jornada del Apostolado Seglar y el día de la Acción Católica que se desarrollaban en la pasada solemnidad de Pentecostés y recuerda que la Archidiócesis «está viviendo intensamente un auténtico proceso sinodal diocesano, una ocasión propicia de frescura evangélica». Aprovecha el prelado para dar las gracias a los fieles laicos por su presencia viva y por ser «fermento del Evangelio en medio de este mundo».

Ofrece para ello un decálogo acerca de lo que supone el proceso sinodal en los laicos de la Iglesia diocesana.

Decálogo del proceso sinodal en la vida laical de la Archidiócesis 

1. Escuchar antes que hablar. Hemos de acogernos desde la acción de Dios en el otro. Dios vive en el hermano. Hay algo sorprendente cuando nos ponemos en el lugar del otro.

2. Caminar juntos. La comunión eclesial nunca será fruto de un llevarnos bien, sino de un acompañarnos desde el amor. Todos nos necesitamos.

3. Salir al encuentro de todos. Cómo resuena: «Cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mt 25, 40). La vida del cristiano es respuesta de amor a todos.

4. Vivir de la fe viva. La expresión de una coherencia en la vida cristiana es la superación de los cumplimientos y razonamientos a ver a Jesús en todo.

5. Promover la cultura del encuentro. Es la convicción de lo que hacían los primeros cristianos: «vivían unidos y lo tenían todo en común» (Hch 2, 44).

6. Tomar parte de los trabajos del evangelio. El laico está llamado a participar del evangelio a tiempo y a destiempo. La manifestación de la Buena Nueva lleva también vuestra colaboración.

7. Servir al Reino de Dios. Verdaderamente ayudamos a la sociedad y a nuestro mundo cuando la forma de vivir con Cristo la hacemos visible, pública y la compartimos.

8. Cuidar la fraternidad en misericordia. Nuestra hermandad siempre será fruto de ser «lentos a la ira y ricos en clemencia» (Sal 103, 8) porque «quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve» (1Jn 4, 20).

9. Anunciar a Jesucristo con alegría y esperanza. Perderse a Cristo es perderse lo mejor de la vida. Jesucristo es nuestro tesoro más preciado. Lo hemos vendido todo para tenerle a Él como nuestro único bien.

10. Discernir. El método de nuestras reuniones sinodales nos educa a superar nuestras ideas y subjetividades para abrirnos a lo que Dios quiere que expresemos y manifestemos. Os animo a que cada uno de estos puntos del decálogo os sirva de revisión para que el Espíritu Santo nos lleve a vivir nuestra misión y vocación de un modo nuevo.

Cadena de Oración por los frutos de la Primera Asamblea del Sínodo Diocesano

La Archidiócesis se prepara para la celebración de la primera Asamblea del XXVI Sínodo Diocesano que se desarrollará el próximo 20 de junio en el salón de actos del colegio diocesano «Ntra. Sra. de los Infantes» de Toledo. Para ello se ha convocado una cadena de oración en orden a pedir por los frutos de esta importante cita en el calendario del Sínodo.

A partir de este 20 de mayo y hasta el próximo 19 de junio los diferentes arciprestazgos y otras realidades de la Iglesia diocesana ocuparán un día de esta cuenta atrás para la celebración de la primera Asamblea y lo harán uniéndose en oración para rezar por todos los miembros que conforman el organismo asambleario. Será el arciprestazgo de Villacañas quien comience esta cadena de oración, mientras que el grupo de «Oración de Madres» cerrará la preparación espiritual para la celebración de la Asamblea.

Desde la secretaria general del Sínodo Diocesano se ofrece un material, disponible en este enlace, para llevar a cabo la oración en parroquias, comunidades y realidades diocesanas.

«Que María esté presente en todos nuestros grupos sinodales, abriendo caminos de esperanza»

«Santa María del Amor Primero, ruega por nosotros». Así titula el arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, su escrito dominical de este 17 de mayo. El prelado dedica esta carta dominical a la Virgen María, en este mes dedicado a ella, «porque sabemos que quien camina con María nunca camina solo«.

Tres apuntes en relación a Santa María y los grupos sinodales

Don Francisco apunta en primer lugar a explicar la advocación mariana «del Amor Primero» cuya «invocación nace de la necesidad profunda que tiene hoy la Iglesia de Toledo de sentirse sostenida por la Madre de Dios«. Subraya, igualmente, la necesidad de «aprender a caminar juntos para descubrir nuevamente la belleza del Amor primero que nace del Corazón de Cristo» en relación a la vivencia que está suponiendo el Sínodo Diocesano. Es por ello que la Virgen María «anima a seguir sembrando en nuestra tierra la semilla viva del Amor de Cristo, construyendo día a día esa «civilización del Amor» a la que estamos llamados como discípulos».

El Arzobispo de Toledo insiste que «el camino sinodal es un ejercicio de corresponsabilidad eclesial, donde toda la Iglesia está invitada a escuchar la Palabra de Dios, escuchar al hermano y buscar juntos respuestas a los desafíos de la evangelización de nuestro tiempo». E insiste: «Escuchar al Señor es aprender a cantar el Magnificat con nuestra vida; es reconocer que Dios sigue haciendo obras grandes en medio de nosotros (…) Queremos ser una Iglesia que escucha, acompaña y sirve«.

Concluye Mons. Cerro indicando su deseo que «María esté presente en todos nuestros grupos sinodales, abriendo caminos de esperanza, fortaleciendo la fraternidad y renovando entre nosotros la caridad».

El escrito dominical está disponible en este enlace.

Vigilia de Pentecostés: Texto ofrecido por el Sínodo Diocesano

La Comisión de Pastoral del XXVI Sínodo Diocesano de Toledo  junto con la delegación diocesana de Apostolado Seglar acaban de publicar el material para la celebración de la Vigilia de Pentecostés, Día del Apostolado Seglar y de la Acción Católica. La publicación lleva por título:  «Pueblo de Dios que sale en camino»

Este folleto ofrece una adaptación de la Vigilia de Pentecostés propuesta
desde la Conferencia Episcopal Española, a través de la cual se invita a las comunidades de la Iglesia diocesana a elevar «nuestra acción de gracias a Dios por tanto como hemos compartido a lo largo de este curso pastoral, especialmente en los grupos sinodales«. Igualmente se quiere poner énfasis en la actitud «de escucha y conversión personal y comunitaria» dando gracias al Espíritu Santo como «verdadero protagonista de este Sínodo».

El documento está disponible pinchando aquí.

 

La Archidiócesis celebrará, el 20 de junio, la primera Asamblea del XXVI Sínodo Diocesano

La Archidiócesis de Toledo celebrará el próximo sábado, 20 de junio de 2026, la primera Asamblea del XXVI Sínodo Diocesano, que tendrá lugar en el Salón de Actos «Jesús Hornillos» del Colegio Nuestra Señora de los Infantes.
Esta primera convocatoria asamblearia constituye un momento clave dentro del camino sinodal que está recorriendo la diócesis. Tras el tiempo de escucha, reflexión y trabajo en los distintos ámbitos parroquiales, arciprestales y diocesanos, la Asamblea tendrá como principal objetivo presentar las aportaciones recibidas y abrir un espacio de discernimiento común que permita enriquecerlas. Como fruto de este trabajo compartido, se elaborará el primer documento del Sínodo, que recogerá las líneas fundamentales surgidas de este proceso. Dicho texto será posteriormente sometido a votación en la Asamblea que se celebrará en el tercer año del itinerario sinodal.

Composición de la Asamblea Sinodal

Con motivo de esta primera Asamblea, se darán también a conocer los miembros que la integran. La composición responde a lo establecido en el canon 463 del Código de Derecho Canónico, que regula la participación en los sínodos diocesanos. La Asamblea Sinodal refleja la riqueza y pluralidad del Pueblo de Dios que peregrina en Toledo, haciendo visible la corresponsabilidad de todos en la misión de la Iglesia. Siguiendo estas indicaciones, y conforme a lo dispuesto por el Sr. Arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves,  la Asamblea estará formada por:

• El Obispo auxiliar, los Provicarios Generales, los Vicarios Episcopales, el Vicario Judicial, el Vicario Judicial Adjunto y el Secretario Canciller.
• Los canónigos de la Iglesia Catedral.
• Los miembros del Consejo Presbiteral.
• Todos los laicos y miembros de la vida consagrada del Consejo Pastoral Diocesano.
• Los miembros de la Delegación para el Sínodo (Delegado, Subdelegados y miembros de las Comisiones Sinodales).
• El Rector del Seminario Mayor Diocesano.
• Los arciprestes.
• Un presbítero de cada arciprestazgo, elegido por quienes tienen en él cura de almas, junto con un sustituto.
• Trece representantes de la vida consagrada, de la vida religiosa y de otras formas de vida consagrada.
• Dos diáconos permanentes diocesanos.
• Dos seminaristas.
• Cuatro laicos de cada una de las áreas de pastoral: Nueva Evangelización e Iniciación Cristiana; Caridad y Promoción Social; Apostolado Seglar; Fe y Cultura.
• Diez miembros designados libremente por el Arzobispo.

Un paso más en el camino compartido

La celebración de esta primera Asamblea supone un paso significativo en este tiempo de gracia para la diócesis. Bajo la guía del Espíritu Santo, el Sínodo continúa avanzando como un camino de comunión, escucha y renovación pastoral, en el que todos están llamados a participar activamente.
La Archidiócesis invita a todos los fieles a acompañar este momento con la oración, para que los trabajos de la Asamblea den fruto abundante al servicio del Evangelio y de la vida de nuestras comunidades.