1ª Asamblea del Sínodo Diocesano: Hacia una Iglesia más misionera y cercana

El salón de actos del colegio diocesano «Ntra. Sra. de los Infantes» acogía este sábado, 20 de junio, la primera Asamblea del XXVI Sínodo Diocesano, bajo el lema “Caminando juntos con Cristo”. Alrededor de 160 personas, entre sacerdotes, miembros de la vida consagrada y fieles laicos, participaban en este acto de la Iglesia diocesana, convocadas para seguir avanzando en el camino sinodal iniciado en la Archidiócesis. La Asamblea comenzaba con la acogida y acreditación de los participantes, que recibieron el material necesario para el desarrollo de la jornada, entre los que destacaba el reglamento de la Asamblea, el folleto de oraciones, el cuaderno de trabajo, el nombramiento como miembros de la Asamblea Sinodal y el documento de trabajo titulado “VER. Primer curso de nuestro camino sinodal: síntesis de las aportaciones recibidas”. En la apertura, D. Enrique del Álamo González, vicario episcopal para Laicos, Familia y Vida y delegado episcopal para el Sínodo, dirigió unas palabras de bienvenida en las que subrayó que esta jornada no era “una reunión más” dentro de la vida diocesana, sino un paso importante para discernir juntos qué está pidiendo el Señor a la Iglesia de Toledo en este momento de su historia. Recordó, además, que participar en la Asamblea supone una responsabilidad y un privilegio, ya que sus miembros han sido llamados a representar al Pueblo de Dios que peregrina en la Archidiócesis y a prestar su voz, experiencia, fe y discernimiento al servicio de la Iglesia.

El arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, agradecía la presencia de todos los participantes y animó a vivir la jornada con espíritu de fe, escucha y disponibilidad. En sus palabras, contextualizó el camino sinodal diocesano en el marco de la vida de la Iglesia universal y de la reciente visita del Papa León XIV a España, rescatando algunos de sus mensajes en torno a la esperanza, la comunión, la acogida y la necesidad de caminar como Iglesia sin encerrarse en intereses particulares. Por su parte, el obispo auxiliar de Toledo, Mons. Francisco César García Magán, destacaba el compromiso que adquieren los miembros de la Asamblea Sinodal al participar en este órgano diocesano. Asimismo, explicó el reglamento de la Asamblea y la importancia de la profesión de fe y del juramento de fidelidad, como expresión del deseo de trabajar siempre en comunión con la Iglesia.

 

Aportaciones de los grupos sinodales

Durante la mañana, el sacerdote D. Francisco Aparicio, subdelegado para el Sínodo y relator de ponencias de la Asamblea, presentó una primera exposición de las aportaciones realizadas por los grupos sinodales durante este primer curso. A partir de ellas, los miembros de la Asamblea trabajaron en distintos círculos menores, en torno a los cuatro grandes temas propuestos para esta etapa del camino sinodal: el desánimo, la mundanidad, la falta de comunión y la autosuficiencia. En cada uno de estos temas, los grupos reflexionaron sobre tres cuestiones fundamentales: la descripción de la situación actual de la archidiócesis, las dificultades más notorias y las iniciativas más urgentes. El trabajo se desarrolló en un clima de escucha, diálogo y discernimiento, con el deseo de reconocer con realismo las heridas y desafíos de la vida diocesana, pero también los signos de esperanza que ya están presentes en las comunidades.

El documento “VER”, entregado a los miembros de la Asamblea, fue presentado como un instrumento de trabajo y no como un documento sinodal definitivo. Su finalidad es ayudar al discernimiento comunitario, recogiendo el sentir de los grupos sinodales. A partir de las aportaciones realizadas por los miembros de la Asamblea y del trabajo presentado posteriormente por el equipo de la Delegación del Sínodo, se formulará el documento sinodal que, en su momento, será llevado a votación de la Asamblea.

 

Situación generalizada tras la recepción de los sacramentos de la iniciación cristiana

Tras el trabajo de la mañana y la comida, el equipo de la Delegación del Sínodo presentó una primera recogida de las aportaciones recibidas en los círculos menores. En ellas se puso de manifiesto, de manera general, la necesidad de afrontar el cansancio pastoral, el debilitamiento de la práctica religiosa y la falta de continuidad en la vida parroquial, especialmente después de la recepción de los sacramentos. Los grupos subrayaron, también, la importancia de recuperar la centralidad de Dios en la vida personal, comunitaria y pastoral, cuidando la oración, la Eucaristía, la vida sacramental, el discernimiento espiritual y la formación permanente de laicos, familias, catequistas, jóvenes y agentes de pastoral. Otra de las ideas más repetidas fue la necesidad de crecer en comunión y corresponsabilidad, superando rivalidades, grupos cerrados, personalismos y formas de trabajar aisladas. En este sentido, se pidió fortalecer los espacios de encuentro, escucha y colaboración entre parroquias, movimientos, cofradías, hermandades, sacerdotes, vida consagrada y laicos.

 

Apuesta por una Iglesia más misionera y cercana

Finalmente, las aportaciones insistieron en avanzar hacia una Iglesia más misionera y cercana, capaz de pasar de una pastoral de mantenimiento o de eventos a una pastoral de vida ordinaria, acogida, acompañamiento y primer anuncio, que ayude a vivir la fe en todos los ámbitos de la vida y a responder con esperanza a los desafíos actuales. Estas aportaciones serán revisadas y ordenadas por la Comisión Teológica del Sínodo para preparar los siguientes pasos del proceso sinodal.

La jornada concluyó con la oración final en la parroquia de San Julián, presidida por el arzobispo de Toledo, quien invitó a todos a seguir caminando con humildad, esperanza y fidelidad al Espíritu Santo. Con esta primera Asamblea, la Archidiócesis de Toledo continúa el camino del XXVI Sínodo Diocesano, un proceso que quiere ayudar a toda la Iglesia diocesana a escuchar la voz del Señor, discernir los signos de los tiempos y responder con renovado impulso evangelizador a los desafíos pastorales del presente.

 

Cadena de Oración preparatoria a la Primera Asamblea

Desde el 20 de mayo y hasta el próximo 19 de junio, los diferentes arciprestazgos y otras realidades de la Iglesia diocesana ocuparán un día de esta cuenta atrás para la celebración de la primera Asamblea y lo harán uniéndose en oración para rezar por todos los miembros que conforman el organismo de la Primera Asamblea del Sínodo Dioceasno. Será el arciprestazgo de Villacañas quien comience esta cadena de oración, mientras que el grupo de «Oración de Madres» cerrará la preparación espiritual para la celebración de la Asamblea.

El material con toda la información está disponible en este enlace.

Primera Asamblea del XXVI Sínodo Diocesano

La Archidiócesis de Toledo celebrará el próximo sábado, 20 de junio de 2026, la primera Asamblea del XXVI Sínodo Diocesano, que tendrá lugar en el Salón de Actos «Jesús Hornillos» del Colegio Nuestra Señora de los Infantes.
Esta primera convocatoria asamblearia constituye un momento clave dentro del camino sinodal que está recorriendo la diócesis. Tras el tiempo de escucha, reflexión y trabajo en los distintos ámbitos parroquiales, arciprestales y diocesanos, la Asamblea tendrá como principal objetivo presentar las aportaciones recibidas y abrir un espacio de discernimiento común que permita enriquecerlas. Como fruto de este trabajo compartido, se elaborará el primer documento del Sínodo, que recogerá las líneas fundamentales surgidas de este proceso. Dicho texto será posteriormente sometido a votación en la Asamblea que se celebrará en el tercer año del itinerario sinodal.

Decálogo sobre el proceso sinodal en los fieles laicos

Mons. Francisco Cerro, arzobispo de Toledo, dedica su escrito dominical de este 31 de mayo a los laicos. En su carta aborda la Jornada del Apostolado Seglar y el día de la Acción Católica que se desarrollaban en la pasada solemnidad de Pentecostés y recuerda que la Archidiócesis «está viviendo intensamente un auténtico proceso sinodal diocesano, una ocasión propicia de frescura evangélica». Aprovecha el prelado para dar las gracias a los fieles laicos por su presencia viva y por ser «fermento del Evangelio en medio de este mundo».

Ofrece para ello un decálogo acerca de lo que supone el proceso sinodal en los laicos de la Iglesia diocesana.

Decálogo del proceso sinodal en la vida laical de la Archidiócesis 

1. Escuchar antes que hablar. Hemos de acogernos desde la acción de Dios en el otro. Dios vive en el hermano. Hay algo sorprendente cuando nos ponemos en el lugar del otro.

2. Caminar juntos. La comunión eclesial nunca será fruto de un llevarnos bien, sino de un acompañarnos desde el amor. Todos nos necesitamos.

3. Salir al encuentro de todos. Cómo resuena: «Cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mt 25, 40). La vida del cristiano es respuesta de amor a todos.

4. Vivir de la fe viva. La expresión de una coherencia en la vida cristiana es la superación de los cumplimientos y razonamientos a ver a Jesús en todo.

5. Promover la cultura del encuentro. Es la convicción de lo que hacían los primeros cristianos: «vivían unidos y lo tenían todo en común» (Hch 2, 44).

6. Tomar parte de los trabajos del evangelio. El laico está llamado a participar del evangelio a tiempo y a destiempo. La manifestación de la Buena Nueva lleva también vuestra colaboración.

7. Servir al Reino de Dios. Verdaderamente ayudamos a la sociedad y a nuestro mundo cuando la forma de vivir con Cristo la hacemos visible, pública y la compartimos.

8. Cuidar la fraternidad en misericordia. Nuestra hermandad siempre será fruto de ser «lentos a la ira y ricos en clemencia» (Sal 103, 8) porque «quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve» (1Jn 4, 20).

9. Anunciar a Jesucristo con alegría y esperanza. Perderse a Cristo es perderse lo mejor de la vida. Jesucristo es nuestro tesoro más preciado. Lo hemos vendido todo para tenerle a Él como nuestro único bien.

10. Discernir. El método de nuestras reuniones sinodales nos educa a superar nuestras ideas y subjetividades para abrirnos a lo que Dios quiere que expresemos y manifestemos. Os animo a que cada uno de estos puntos del decálogo os sirva de revisión para que el Espíritu Santo nos lleve a vivir nuestra misión y vocación de un modo nuevo.

Cadena de Oración por los frutos de la Primera Asamblea del Sínodo Diocesano

La Archidiócesis se prepara para la celebración de la primera Asamblea del XXVI Sínodo Diocesano que se desarrollará el próximo 20 de junio en el salón de actos del colegio diocesano «Ntra. Sra. de los Infantes» de Toledo. Para ello se ha convocado una cadena de oración en orden a pedir por los frutos de esta importante cita en el calendario del Sínodo.

A partir de este 20 de mayo y hasta el próximo 19 de junio los diferentes arciprestazgos y otras realidades de la Iglesia diocesana ocuparán un día de esta cuenta atrás para la celebración de la primera Asamblea y lo harán uniéndose en oración para rezar por todos los miembros que conforman el organismo asambleario. Será el arciprestazgo de Villacañas quien comience esta cadena de oración, mientras que el grupo de «Oración de Madres» cerrará la preparación espiritual para la celebración de la Asamblea.

Desde la secretaria general del Sínodo Diocesano se ofrece un material, disponible en este enlace, para llevar a cabo la oración en parroquias, comunidades y realidades diocesanas.

«Que María esté presente en todos nuestros grupos sinodales, abriendo caminos de esperanza»

«Santa María del Amor Primero, ruega por nosotros». Así titula el arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, su escrito dominical de este 17 de mayo. El prelado dedica esta carta dominical a la Virgen María, en este mes dedicado a ella, «porque sabemos que quien camina con María nunca camina solo«.

Tres apuntes en relación a Santa María y los grupos sinodales

Don Francisco apunta en primer lugar a explicar la advocación mariana «del Amor Primero» cuya «invocación nace de la necesidad profunda que tiene hoy la Iglesia de Toledo de sentirse sostenida por la Madre de Dios«. Subraya, igualmente, la necesidad de «aprender a caminar juntos para descubrir nuevamente la belleza del Amor primero que nace del Corazón de Cristo» en relación a la vivencia que está suponiendo el Sínodo Diocesano. Es por ello que la Virgen María «anima a seguir sembrando en nuestra tierra la semilla viva del Amor de Cristo, construyendo día a día esa «civilización del Amor» a la que estamos llamados como discípulos».

El Arzobispo de Toledo insiste que «el camino sinodal es un ejercicio de corresponsabilidad eclesial, donde toda la Iglesia está invitada a escuchar la Palabra de Dios, escuchar al hermano y buscar juntos respuestas a los desafíos de la evangelización de nuestro tiempo». E insiste: «Escuchar al Señor es aprender a cantar el Magnificat con nuestra vida; es reconocer que Dios sigue haciendo obras grandes en medio de nosotros (…) Queremos ser una Iglesia que escucha, acompaña y sirve«.

Concluye Mons. Cerro indicando su deseo que «María esté presente en todos nuestros grupos sinodales, abriendo caminos de esperanza, fortaleciendo la fraternidad y renovando entre nosotros la caridad».

El escrito dominical está disponible en este enlace.

Vigilia de Pentecostés: Texto ofrecido por el Sínodo Diocesano

La Comisión de Pastoral del XXVI Sínodo Diocesano de Toledo  junto con la delegación diocesana de Apostolado Seglar acaban de publicar el material para la celebración de la Vigilia de Pentecostés, Día del Apostolado Seglar y de la Acción Católica. La publicación lleva por título:  «Pueblo de Dios que sale en camino»

Este folleto ofrece una adaptación de la Vigilia de Pentecostés propuesta
desde la Conferencia Episcopal Española, a través de la cual se invita a las comunidades de la Iglesia diocesana a elevar «nuestra acción de gracias a Dios por tanto como hemos compartido a lo largo de este curso pastoral, especialmente en los grupos sinodales«. Igualmente se quiere poner énfasis en la actitud «de escucha y conversión personal y comunitaria» dando gracias al Espíritu Santo como «verdadero protagonista de este Sínodo».

El documento está disponible pinchando aquí.

 

La Archidiócesis celebrará, el 20 de junio, la primera Asamblea del XXVI Sínodo Diocesano

La Archidiócesis de Toledo celebrará el próximo sábado, 20 de junio de 2026, la primera Asamblea del XXVI Sínodo Diocesano, que tendrá lugar en el Salón de Actos «Jesús Hornillos» del Colegio Nuestra Señora de los Infantes.
Esta primera convocatoria asamblearia constituye un momento clave dentro del camino sinodal que está recorriendo la diócesis. Tras el tiempo de escucha, reflexión y trabajo en los distintos ámbitos parroquiales, arciprestales y diocesanos, la Asamblea tendrá como principal objetivo presentar las aportaciones recibidas y abrir un espacio de discernimiento común que permita enriquecerlas. Como fruto de este trabajo compartido, se elaborará el primer documento del Sínodo, que recogerá las líneas fundamentales surgidas de este proceso. Dicho texto será posteriormente sometido a votación en la Asamblea que se celebrará en el tercer año del itinerario sinodal.

Composición de la Asamblea Sinodal

Con motivo de esta primera Asamblea, se darán también a conocer los miembros que la integran. La composición responde a lo establecido en el canon 463 del Código de Derecho Canónico, que regula la participación en los sínodos diocesanos. La Asamblea Sinodal refleja la riqueza y pluralidad del Pueblo de Dios que peregrina en Toledo, haciendo visible la corresponsabilidad de todos en la misión de la Iglesia. Siguiendo estas indicaciones, y conforme a lo dispuesto por el Sr. Arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves,  la Asamblea estará formada por:

• El Obispo auxiliar, los Provicarios Generales, los Vicarios Episcopales, el Vicario Judicial, el Vicario Judicial Adjunto y el Secretario Canciller.
• Los canónigos de la Iglesia Catedral.
• Los miembros del Consejo Presbiteral.
• Todos los laicos y miembros de la vida consagrada del Consejo Pastoral Diocesano.
• Los miembros de la Delegación para el Sínodo (Delegado, Subdelegados y miembros de las Comisiones Sinodales).
• El Rector del Seminario Mayor Diocesano.
• Los arciprestes.
• Un presbítero de cada arciprestazgo, elegido por quienes tienen en él cura de almas, junto con un sustituto.
• Trece representantes de la vida consagrada, de la vida religiosa y de otras formas de vida consagrada.
• Dos diáconos permanentes diocesanos.
• Dos seminaristas.
• Cuatro laicos de cada una de las áreas de pastoral: Nueva Evangelización e Iniciación Cristiana; Caridad y Promoción Social; Apostolado Seglar; Fe y Cultura.
• Diez miembros designados libremente por el Arzobispo.

Un paso más en el camino compartido

La celebración de esta primera Asamblea supone un paso significativo en este tiempo de gracia para la diócesis. Bajo la guía del Espíritu Santo, el Sínodo continúa avanzando como un camino de comunión, escucha y renovación pastoral, en el que todos están llamados a participar activamente.
La Archidiócesis invita a todos los fieles a acompañar este momento con la oración, para que los trabajos de la Asamblea den fruto abundante al servicio del Evangelio y de la vida de nuestras comunidades.

Carta Pastoral a los sacerdotes con motivo del Jueves Santo

Con motivo de la celebración litúrgica de Jueves Santo, Mons. Francisco Cerro Chaves, Arzobispo de Toledo y Primado de España, se dirige, un año más, al clero de la Iglesia diocesana a través de su última  carta pastoral  cuyo título es un versículo del capítulo 17 del evangelio de san Juan: “Que todos sean uno para que el mundo crea”.

El Primado, en su escrito pastoral, subraya el momento que vive la Archidiócesis “por la gracia del Sínodo Diocesano” e invita a reflexionar acerca del acompañamiento como modo “de evangelizar y de vivir el sacerdocio”. Expone Mons. Cerro que las reflexiones de esta Carta Pastoral se han fundamentado en la Carta Apostólica de León XIV en el 60 aniversario de dos documentos del Concilio Vaticano II: “Optatam Totius” y “Presbiterorum Ordinis”.

La carta pastoral del Arzobispo de Toledo está disponible en este enlace.

 

Retiro de Cuaresma: Esquema para descargar

La delegación diocesana del Sínodo Diocesano, a través de la comisión de Liturgia, oferta un modelo para poder llevar a cabo una retiro cuaresmal. A través del documento preparado se podrá ahondar en el contexto litúrgico y diocesano, invitando a la conversión y a prepararse para vivir intensamente el Triduo Pascual.

El delegado diocesano del Sínodo, D. Enrique del Álamo, subraya que se trata, al fin y al cabo, de «volvernos a enamorar de Dios, de modo que el gozo
en nuestra vida no esté en otra cosa que en su divina voluntad».

Para acceder al documento preparado por la comisión litúrgica:  pinchar aquí.