Carta Pastoral sobre el XXVI Sínodo Diocesano “Volver al Amor Primero”

Durante la Jornada de Inicio de Curso Pastoral de este sábado, 4 de octubre, se ha presentado la Carta Pastoral firmada por el Arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, y por el Obispo Auxiliar, Mons. Francisco-César García Magán.

El documento pastoral lleva por título “Volver al Amor Primero” y es una invitación a la Iglesia diocesana “a entrar juntos en un tiempo de gracia que marcará la vida de nuestra archidiócesis: el Sínodo Diocesano de Toledo“.

Los prelados subrayan que se trata de un “acontecimiento espiritual (…) un nuevo Pentecostés para nuestra Iglesia diocesana”.

La carta pastoral está disponible en este enlace.

Las cinco claves que don Francisco Cerro ha pedido vivir para este Curso Pastoral

La Archidiócesis de Toledo celebraba, este sábado 4 de octubre, la Jornada de Inicio de Curso Pastoral, que contó con un extenso momento de adoración eucarística y una meditación dirigida por Mons. Francisco Cerro Chaves, Arzobispo de Toledo.

El prelado glosaba el texto de los Discípulos de Emáus (Lc 24, 13-35) para compartir varios puntos en la meditación y exhortar a vivir cinco claves importantes para este curso pastoral 2025-2026.

Cinco claves para vivir el curso pastoral

Oración personal diaria delante del Señor: Mons. Cerro ha pedido que todos los miembros de la Iglesia diocesana practiquen la oración personal diaria “por lo menos ese cuarto de oración que hablaba santa Teresa de Jesús”.

Cuidar la centralidad de la Eucaristía: “Vivir la Eucaristía celebrada, comulgada y adorada que son las tres manifestaciones de este sacramento” ha resaltado; invitando, de manera especial, a vivir la adoración a Jesús Sacramentado.

Cuidar el sacramento de la Confesión de manera frecuente y el acompañamiento espiritual: El Arzobispo ha subrayado en cuidar el sacramento de la reconciliación y ha agradecido la tarea de tantos sacerdotes que acompañan espiritualmente a muchas personas; especial énfasis de agradecimiento ha expresando hacia la Asociación “Betania”, surgida durante el Año Sacerdotal que la Archidiócesis de Toledo celebraba durante el curso pastoral 2023-2024. “Todos necesitamos ser acompañados espiritualmente” ha abundado don Francisco Cerro, quien también ha tenido palabras de agradecimiento para “tantos catequistas que acompañáis a tantos chicos”.

Cuidar el amor a la Virgen María: El prelado, de manera especial, ha invitado a rezar diariamente el santo Rosario “el arma que ofrecía la Virgen María en Fátima para conseguir la paz”.

Cuidar la vida comunitaria: Por último ha insistido en cuidar muchísimo los encuentros sacerdotales y los encuentros pastorales diversos. “Que sea sagrada nuestra presencia en los diversos encuentros que la Iglesia ofrece (…) porque perder de vista la dimensión de nuestra vida comunitaria es perderse. El individualismo nos hace no volver al Amor Primero” ha abundado don Francisco Cerro.

“Una invitación a renovarnos por dentro”. Don Enrique del Álamo presenta “Volver al Amor Primero”

Durante la Jornada de Inicio de Curso Pastoral, celebrada este sábado 4 de octubre, en la toledana parroquia de san Julián, el vicario episcopal para Laicos, Familia y Vida, D. Enrique del Álamo, llevaba a cabo la presentación de la Carta Pastoral “Volver al Amor Primero” que aborda el itinerario que se va a llevar a cabo durante el XXVI Sínodo Diocesano que la Archidiócesis de Toledo está viviendo.

A continuación compartimos el texto íntegro de la presentación realizada por el párroco de san Julián y vicario episcopal, D. Enrique del Álamo.

“UNA INVITACIÓN A RENOVARNOS POR DENTRO”

Me han pedido nuestros obispos que presente yo la Carta Pastoral que nos han escrito al comienzo de este curso a toda la comunidad diocesana. Os Confieso que cuando me dijeron por WhatsApp lo primero que hice fue poner los emoticonos de cara asustada. ¿Yo presentar la Carta de los Obispos? Si están ellos, los que la han escrito, aquí delante… pero bueno. Somos hijos de obediencia y así lo haré. D. Francisco, D. Francisco-Cesar, si algo no digo bien o no expreso todo lo que nos quieren decir en su carta, les pido que me corrijan. Lo hago con humildad y docilidad.

Hoy comenzamos un nuevo curso pastoral. Es siempre un momento de gracia, una oportunidad para reavivar nuestra esperanza, para mirar hacia adelante con ilusión y para recordar juntos qué es lo verdaderamente esencial en nuestra vida cristiana. En este inicio de curso, nuestros obispos nos han regalado una carta preciosa, que han querido titular con unas palabras que son, en sí mismas, un programa de vida: “Volver al Amor Primero”.

Ese es el gran reto que tenemos todos: volver al punto de partida, al momento en el que descubrimos la alegría de la fe, cuando el corazón ardía por Jesús, cuando lo veíamos todo con ojos nuevos. El libro del Apocalipsis lo expresa con fuerza: “Tengo contra ti que has abandonado tu primer amor. Acuérdate, pues, de dónde has caído, conviértete y haz las obras primeras” (Ap 2, 4-5).
No es un reproche frío ni una condena. Es una llamada llena de ternura, la voz del Señor que nos recuerda que el amor verdadero no puede apagarse, que merece la pena redescubrir lo más hondo y auténtico de nuestra fe.
Esta Carta Pastoral nos invita a algo muy sencillo y al mismo tiempo profundamente transformador: detenernos un momento, mirar nuestra vida a la luz de la fe y preguntarnos con sinceridad cómo estamos viviendo nuestro encuentro con Cristo.

¿Nuestra fe es hoy una alegría o una rutina? ¿Nuestras comunidades respiran fraternidad, entusiasmo y esperanza, o nos hemos acostumbrado al cansancio y al desánimo? ¿Somos capaces de transmitir la belleza del Evangelio a los más jóvenes, a las familias, a los que buscan sin saberlo?

Estas preguntas no están pensadas para agobiarnos ni para sentirnos culpables. Son preguntas que nacen del amor, porque solo quien ama de verdad se atreve a decirnos: “Vuelve al primer amor”. Y ese primer amor es Jesús mismo, que sigue esperándonos, que sigue llamando a la puerta de nuestro corazón, que sigue dándonos la fuerza para caminar.

Nuestros obispos nos recuerdan con gratitud todo lo bueno que ya existe en nuestra diócesis: parroquias vivas, laicos entregados, consagrados generosos, familias que transmiten la fe con sencillez, obras de caridad silenciosas que sostienen a tantos. Pero también nos invitan a no cerrar los ojos a las dificultades: el riesgo de vivir divididos, el cansancio que nos apaga, la falta de relevo en algunos lugares, la tentación de acostumbrarnos a la fe y perder el ardor de los comienzos.

Por eso, la carta no es un análisis frío ni un simple documento administrativo. Es una llamada al corazón, una invitación a renovarnos por dentro, a orar más, a reconciliarnos más, a vivir la Eucaristía con más hondura, a abrirnos a los demás con alegría y esperanza. Es, en definitiva, una llamada a que cada uno de nosotros y cada comunidad parroquial vuelva a encender la llama del amor primero.

Queridos hermanos, este curso pastoral lo tenemos que vivir con esa clave: no se trata de hacer más cosas, sino de hacerlas con un corazón nuevo. No se trata de complicarnos con programas interminables, sino de volver a lo esencial: la fe, la esperanza y la caridad vividas con frescura. No se trata de mirar con miedo al futuro, sino de caminar confiados, porque el Señor que nos llamó una vez, sigue siendo fiel y nos vuelve a llamar.

Hoy, al presentar esta Carta Pastoral de nuestros obispos, quiero invitaros de todo corazón a leerla, a meditarla, a comentarla en vuestras parroquias, en vuestras familias, en vuestros grupos. Que no sea un texto que se queda guardado en un cajón, sino una palabra que nos acompañe en este curso y que nos ayude a vivir con entusiasmo nuestra vocación cristiana.

Pidamos a la Virgen María, en esta casa Nuestra Señora de los Infantes, que nos ayude a recordar siempre aquel primer amor, y que nos enseñe a vivirlo con renovada fidelidad y alegría.
Que este curso pastoral sea para toda la archidiócesis un tiempo de gracia, de reencuentro con lo esencial y de renovación en el Señor.

Mons. Cerro: “Nuestro Sínodo diocesano quiere ser renovación para nuestra Archidiócesis”

Mons. Francisco Cerro Chaves, Arzobispo de Toledo, se dirige a la Iglesia diocesana, en este domingo 13 de julio, con su escrito dominical que lleva por título: “Evangelizar con misericordia: grupos sinodales con corazón”. Recuerda el prelado, en el contexto de la formación de los grupos sinodales, la necesidad de “volver al Corazón de Cristo, para que escuchemos al corazón del her mano”.

Puesta en marcha de los grupos sinodales en la Archidiócesis

En este sentido, el Arzobispo de Toledo aborda el modo de poner en marcha los grupos sinodales en las diferentes realidades de la Archidiócesis.

Primeramente, subraya la necesidad de reunirse “caminando juntos con el Corazón de Cristo”. En este sentido, indica que las reuniones de los grupos sinodales ayudarán a profundizar “en lo que se nos ofrece en el Sínodo diocesano, para dar respuesta desde el Evangelio y la Iglesia a los retos de nuestro tiempo”.

Por otro lado, Mons. Cerro abunda en la necesidad de la oración y la escucha conjunta: “Los miembros de un grupo sinodal tienen que orar juntos, formarse juntos, escuchar y dialogar, escuchando al otro hasta el final“. Se trata, en palabras del prelado, de caminar juntos en la “Iglesia viva que camina gozosamente porque ora, se forma y vive en la verdad la caridad.

Como tercera indicación, don Francisco apunta a la importancia de la parroquia para coordinar los grupos sinodales: “Los grupos sinodales tienen como referencia principal a las parroquias. Desde ellas, se envía al Sínodo diocesano la constancia de la existencia de cada grupo sinodal”.

Concluye el Arzobispo de Toledo subrayando la finalidad del gran evento que la Archidiócesis de Toledo está llevando a cabo: “Nuestro Sínodo diocesano, desde las parroquias en el contexto de los arciprestazgos, quiere ser, desde el Señor, renovación para nuestra archidiócesis”

El texto completo del escrito dominical está disponible en este enlace.

“Radiotelevisión diocesana, gran aliada en la puesta en práctica de nuestro Sínodo Diocesano”

El escrito dominical de Mons. Francisco Cerro, para este domingo, 16 de febrero, se centra en la bendición e inauguración de las nuevas instalaciones de Radio-Televisión Diocesana que tuvo lugar el pasado 3 de febrero.

Don Francisco Cerro titula su carta dominical de la siguiente manera: “Una apuesta por el futuro” y explica que se trata del empeño de la Iglesia diocesana por “evangelizar a través de los medios de comunicación social”.

Agradecimiento y apuesta clave para el Sínodo Diocesano

Primeramente, el prelado trae a la memoria el 24 de enero de 1994, cuando el cardenal don Marcelo González inauguraba los “primeros estudios de Radio Santa María”. También rememora el momento, en diciembre de 1997, cuando el cardenal don Francisco Álvarez procedía con la bendición e inauguración de “nuestro Canal Diocesano de Televisión”. Igualmente agradece “el impulso” de los últimos arzobispos toledanos: Mons. Antonio Cañizares y Mons. Braulio Rodríguez.

Seguidamente el Arzobispo de Toledo tilda de “una apuesta clave” de su episcopado, el hecho de “dotar a los medios de comunicación diocesanos de un espacio digno donde se pueda realizar tan importante misión”. Afirma don Francisco que “no sería posible la labor de evangelización diocesana sin la Radiotelevisión Diocesana y la Fundación Radio Santa María”.

Por último, Mons. Cerro señala que “Radiotelevisión diocesana tiene que ser la gran aliada en la puesta en práctica de nuestro Sínodo diocesano, junto con los demás medios de comunicación y las redes sociales, que se deben volcar, como lo están haciendo, en un camino de comunión en que tenemos que entrar todos”.

El escrito dominical está disponible en este enlace.

Coloquio con Eva Fernández Mateo acerca del Sínodo de la Sinodalidad

La delegación diocesana de Apostolado Seglar, en colaboración con la vicaría episcopal de Laicos, Familia y Vida, organiza un coloquio con la Presidenta Nacional de Acción Católica General y Coordinadora del Foro Internacional de Acción Católica, Eva Fernández Mateo.

Será el próximo martes, 25 de febrero, a las 18,30h en el Centro Diocesano de Apostolado Seglar. El título del coloquio es “Testigo de un Sínodo para la Esperanza”.

Desde la delegación de Apostolado Seglar señalan que el reciente Sínodo de la Sinodalidad “ha sido un momento de gracia y discernimiento para toda la Iglesia y queremos compartir las reflexiones y frutos que han surgido, conscientes de que pueden ayudarnos en nuestro camino sinodal”.

Fernández Mateo ha sido una de las participantes en el reciente Sínodo de Roma y será la encargada de presentar el documento final del mismo.

El vicario episcopal para Laicos, Familia y Vida, D. Enrique del Álamo, subraya que se trata de “una oportunidad para motivar y preparar nuestro Sínodo Diocesano, que nos convoca a ser protagonistas de un proceso de escucha, diálogo y misión”.

Ecos del Congreso de Vocaciones: Testimonios Personales

Han sido un total de 50 personas las que han representado a la Archidiócesis de Toledo, en el Congreso de Vocaciones celebrado durante los pasados 7 al 9 de febrero en Madrid.

Tras esta experiencia, algunos de los participantes comparten su testimonio vivencial, tras esta cita de la Iglesia de España.

Desde la delegación de Apostolado Seglar, uno de sus miembros, Luis Esquinas comparte su testimonio, que se puede descargar pinchando aquí.

Otro de los testimonios es el que ofrecen Antonio y Elena, matrimonio que colabora en el equipo de trabajo de la delegación diocesana de Familia y Vida. Su testimonio está disponible aquí.

Como miembro de la vida consagrada masculina de la Archidiócesis de Toledo, el P. Arturo Ureña, Esclavo de María y de los Pobres, expone su testimonio vivencial, que se puede leer en este enlace.

Por último, la religiosa Inmaculada Jiménez, de la Compañía de santa Teresa de Jesús, quien trabaja en el colegio que esta institución regenta en la localidad de Mora, hace su llegar su vivencia del Congreso a través de este testimonio.

Carta Pastoral con motivo del Sínodo Diocesano

Mons. Francisco Cerro Chaves presenta una nueva carta pastoral a la Iglesia diocesana de Toledo. Lo hace al comienzo del Sínodo Diocesano que la Archidiócesis ha comenzado a celebrar desde el pasado 29 de diciembre de 2024.

La carta pastoral, con fecha de 23 de enero, solemnidad de san Ildefonso de Toledo, lleva por título “Caminando juntos con Cristo. Corazonadas y claves para nuestro Sínodo diocesano” y se puede descargar pinchando aquí.

Mons. Cerro: “Que nuestra Iglesia de Toledo crezca en la plenitud de vida que Él nos ha prometido”

El Arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, dedica el escrito dominical del 26 de enero a abordar el Sínodo Diocesano que está llevando a cabo la Archidiócesis. Su carta se titula “El Sínodo Diocesano ha de dar frutos de unidad”.

Don Francisco, en el contexto de la semana de unidad por los cristianos, que acaba de concluir recuerda los tres acontecimientos importantes de este año 2025:

1. «Dilexit Nos»: la Carta Encíclica del Papa Francisco en el 350 aniversario de las apariciones del Corazón de Cristo a santa Margarita María de Alacoque. En este sentido, el prelado recuerda que “el centro del cristianismo es Dios-Amor”.

2. El 1.700 aniversario del Concilio de Nicea. Subraya Mons. Cerro aquello en lo que los cristianos están unidos: “la fe en Dios uno y Trino, proponiendo la fórmula del Credo, vinculo concreto de esa unión”.

3. El Jubileo de la Esperanza y la convocatoria del XXVI Sínodo Diocesano. Don Francisco invita a “caminar juntos, con Él y en Él, para que nuestra Iglesia de Toledo, porción de la Iglesia universal, crezca en la plenitud de vida que Él nos ha prometido.”

El texto completo del escrito dominical está disponible en este enlace.

Mons. Cerro: “Que nadie crea que está al margen de este acontecimiento eclesial, el Sínodo Diocesano”

El Arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, dedica el primer escrito dominical de 2025 al Sínodo Diocesano que la Archidiócesis está celebrando desde el pasado 29 de diciembre, fecha en que se anunciaba, de manera oficial, el comienzo de este evento para la Iglesia de Toledo. Su carta lleva por título “El Camino Sinodal”.

Mons. Cerro subraya dos palabras claves en este proceso: “escucha y discernimiento”. En este sentido trae a colación que “el papa Francisco está continuamente recordándonos que la sinodalidad no es algo nuevo, que la Iglesia siempre ha sido sinodal”.

Para el prelado la escucha es algo imprescindible para el itinerario sinodal: “No se dará ningún paso sin la escucha de la Palabra, de la Eucaristía y de los hermanos”.

Por ello, don Francisco invita a reflexionar en tres pautas:

  1. “Escucha del Corazón del Señor en su Palabra, en la Eucaristía, en el Espíritu que ha bita en su Iglesia”. De ahí que don Francisco recuerde que “una espiritualidad del Sínodo exige que nadie crea que está al margen de este acontecimiento eclesial, que debe ser un nuevo Pentecostés de renovación y de santidad”.
  2. “Escucha de los gozos, sufrimientos y esperanzas de los hombres y mujeres de nuestro tiempo”. El prelado exhorta a que el Sínodo sea “un espacio y un tiempo privilegiado de escucha del sufrimiento de la humanidad. No podemos mirar a otro lado. Hay que escuchar más para escuchar mejor”.
  3. “Escucha de los que comparten nuestra vida y nuestra fe. Nuestros grupos sinodales, deben dejar tiempo para escucharnos y compartir”. Don Francisco subraya “que nos escuchemos y pongamos atención a todo lo que se dice y se sugiere, donde el Señor actúa”.

Igualmente, el Arzobispo de Toledo invita a la existencia de grupos sinodales extraordinarios: “grupos de sacerdotes, vida consagrada, laicos especializados (…) y también grupos de personas que viven en centros penitenciarios, residencias de mayores, universidad, etc”.

El escrito dominical está disponible en este enlace.